La RSE en el Directorio de la Empresa
Cuando la RSE surge como parte de una iniciativa gerencial no sólo «rompe» con aquél esquema que reza que «debe ir de arriba hacia abajo» (porque en este caso nacería prácticamente «en el medio») sino que plantea el desafío de hacer entender al Directorio por qué la Responsabilidad Social sumará valor a la estrategia del negocio.
En primer lugar, en esta última frase está resumida gran parte de la estrategia: ingresar por el lado de la «rentabilidad». Pero no por cuánto dinero más ingresará en el balance económico de la compañía, sino por la rentabilidad en sí misma de las acciones que alineará a la estrategia del negocio.
Por ejemplo: en Argentina, cuando un hombre es padre sólo goza de 2 días laborables para acompañar a su esposa e hijo/a. Extender esa licencia a 15 días es una actitud de responsabilidad que toma la dirección de una compañía que apuesta por las personas que la empujan día a día y que contribuyen a la rentabilidad última, pero sin olvidar la «rentabilidad emocional» de sus empleados.
Como todo, habrá directivos que querrán conocer sólo cuánto beneficio le reportará la RSE; y habrá otros que simplemente sabrán que «hay que hacerlo».
Para ambos casos la idea de la rentabilidad funciona igual… aunque sólo adquiere diferente significación.
Un segundo punto importante, es hacer entender al Directorio que si no existe una voluntad central con la que alinear las intenciones y conseguir una «jerarquía» para la RSE, se puede producir la fragmentación de la organización, a través de subgrupos que podrán disputarse la ejecución o puesta en marcha de tal o cual programa.
Las empresas que mejor han sabido volcar la responsabilidad en sus decisiones estratégicas son aquellas han sido respaldadas a través de la llamada «jerarquización» del área, no sin muchas veces caer en la visión de ser un área «sin sentido» por parte de otras áreas de la organización.
De todos modos, esta cuestión de la jerarquización no debiera ser tomada categóricamente, ya que en ciertas organizaciones también ha funcionado muy bien un esquema compartido, pero siempre hay un área o gerencia que en definitiva será la que ejecute esa «voluntad central».
En tercer lugar, se debe comprender (junto con la Dirección y de allí, sí, comunicarlo hacia «abajo») que ingresar en la senda de la Responsabilidad Social implicará también ingresar en la senda del cambio, y éste se manifestará lateral, horizontal y vertícalmente (la famosa «transversalidad» de la RSE).
La empresa que busca ser responsable es, ciertamente, una empresa que busca autorrealizarse. Y esa autorrealización comienza por el proceso de toma de decisiones en el que se integran las distintas fuerzas que permiten ejecutar las acciones que lleva adelante una compañía.
Este tema es ciertamente mucho más complejo y admite muchos modos de ver. Este post ha sido basado en la experiencia del acompañamiento a gestores de la RSE que se han acercado a CapacitaRSE.
Ciertamente, si has formado parte de un proceso similar, o has tenido el desafío de comunicar al directorio de tu organización por qué ingresar en la RSE, sería muy bueno contar con tus comentarios.
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es bueno encontrarse empresas responsables y con enfoque hacia la sustentabilidad con productos y servicios que hacenla diferencia. UN GUSTO. Felicidades. Estamos en el mismo canal, ojalá podamos hacer cosas aliados.Saludos Mariana Garcia.