¿La Crisis requiere un brainstorming de filántropos?
Hablar de Filantropía en un espacio dedicado a la Responsabilidad Social (RSE) puede ser un sinsentido. Pero el accionar filantrópico aún persiste en todos los modelos económicos, con más o menos fuerza según las sociedades. Y del protagonismo que supo tener en su momento, hoy la filantropía no es el centro de las acciones sociales o comunitarias de las organizaciones: es sólo un aspecto más dentro de un plan mayor donde el hacer pensando en los entornos se mete cada día más en cada área de la gestión organizacional.
Pero en una de estas sociedades donde la donación y el apoyo filantrópico es un elemento inescindible de las grandes fortunas, se juntaron el último 5 de mayo en la Universidad Rockefeller de Estados Unidos hombres y mujeres de negocios que son también reconocidos filántropos.
Bill Gates, Warren Buffet, Michael Bloomberg, George Soros, Oprah Winfrey, Eli Broad, David Rockefeller y Ted Turner, entre otros, realizaron una «reunión privada» en la que generaron «una tormenta de ideas [brainstorming] acerca de la caridad en el clima económico actual», según explicó por entonces Karen Denne, vocera de la Fundación Broad.
Como se trató de una reunión en el más absoluto de los secretos, recién se conocieron algunos detalles estos últimos días. Entre ellos, que el tema de discusión de estos poderosos millonarios no fue cómo está afectando a sus fortunas la crisis que comenzó en Estados Unidos, sino que hablaron de las ideas a aplicar en el campo de la Educación, los programas humanitarios de la ONU o la reconstrucción de Nueva Orléans.
La decisión de este grupo de personas es positiva, pero no debe ser tomada como un fin último, sino como un medio o instrumento para apuntalar el compromiso social de las organizaciones en pos de la sustentabilidad.
Las ayudas y donaciones siempre son necesarias y bien recibidas por quienes más lo necesitan, pero siempre son más efectivas si forman parte de un programa corporativo, que involucre voluntarios e incluso proveedores otorgándole así un verdadero sentido de grupo a una acción que generará así más valor no sólo a quien lo recibe, sino a quien la ejecuta.
En estas circunstancias el brainstorming filántropico (o de la caridad) debería extenderse al amplio ícono empresarial para discutir no sólo en qué aspectos poner el foco cuando la pobreza avanza a escala planetaria, sino cómo crear mejores empresas, más responsables, comprometidas, más preparadas para esta Nueva Era… y que no se guien por valores que pondrán en juego luego (como vemos ahora) la sustentabilidad de ellas mismas y de la sociedad.
Otro Brainstorming Filantrópico se realizó ayer vía Chat entre representantes de importantes Fundaciones con el objetivo de establecer una «táctica filántrópica» para estos tiempos de crisis. Se pueden consultar las conclusiones, aquí. [Vía | Hablando de Filantropía]
¿Te gustó lo que leíste? ¿Tenés otra visión para aportar? Por qué no dejás un comentario abajo y continuás la conversación, o te suscribís a mi feed y lees artículos como este enviados a tu lector de feeds.


Comentarios
No hay comentarios todavía.
Deja un Comentario